Siempre es igual, llegando el fin de un arduo año de trabajo sueño con gozar de unas largas y divertidas vacaciones con mi familia, viajando en avión, junto al mar en un buen hotel con alimentación y bebidas ilimitadas, el problema es que el costo de las vacaciones de mis sueños superan ampliamente mi presupuesto para tomarlas, así que no queda otra opción mas que embarcarme con la familia en mi carro e irme para Girardot en una travesía de 6 horas para recorrer 120 km de incesantes y temerarios cambios de carril, responsablemente planeados por la policía de carreteras, para hacerle frente al atraso de varios años en la construccion de la doble calzada. Una vez instalado, paso tres noches en un condominio de esos que alquilan por días junto a la piscina, comiendo en la plaza y tomando cerveza en lata, lo cual en verdad agradezco a Dios pues soy consiente que solo un pequeño porcentaje de la población puede darse semejante lujo.
En Agosto del 2010 fui invitado al Aniversario de ACOPI la asociación colombiana de pequeños industriales invitacion que acepte pues allí podría ver en persona al recién posesionado presidente de la república y creador de un esquema todos toman tipo Pirinola (quizás debería decir tipo Mockus, no sea que ya la haya patentado, así como patento que la vida es sagrada) auto denominada la unión nacional, el señor Juan Manuel Santos. En fin, el caso es que asistí al magno evento el cual estuvo muy bien organizado, tan bien organizado estuvo que hasta feria comercial tenia, con unos stands muy elegantes y unas modelos de ensueño.
En esta feria comercial parida por ACOPI conocí a un personaje muy singular se trata del señor HAMILTON MARTINEZ, el cual en ese momento se convirtió para mi en una especie "genio de la lampara" pues me ofreció hacer realidad las vacaciones de mis sueños por una módica suma de dinero. El sueño se veía materializado en vídeos proyectados en un ultra moderno y ultra grande televisor acondicionado en el stand ferial, donde se mostraba la belleza y encanto del hotel promocionado por su propietario el señor Martinez, el nombre del Hotel ubicado en Isla Margarita en Venezuela no podía ser mas premonitorio de lo que sucedería: HAMILTON BEACH RESORT.
Así pues después de revisar desde mi smartphone por Internet las credenciales de HAMILTON BEACH RESORT como prestador de servicios turísticos matriculado en el ministerio de industria y comercio, así como su registro mercantil emitido por la cámara de comercio de Bogotá. No lo pensé mas pues además de la belleza del hotel, el paquete turístico sin comparación estaba la ventaja de no tener que tramitar VISA, compre el plan para mi y mi familia, firme el contrato y me puse a imaginar todas las cosas que iba a hacer en el HAMILTON BEACH RESORT, durante siete largos y soleados días, después de bajarme del vuelo Charter Bogota-Margarita. Horas y horas de juegos náuticos, opíparos banquetes en cada ida al restaurante, mas de una borrachera con su respectivo guayabo, espectáculos nocturnos tipo las vegas y por que no, estaba decidido a perder una platica en el casino del hotel. como dice Diana Uribe...."la dicha".
Religiosa mente pague las cuotas hasta cubrir los 4.2 millones de pesos que costaba el plan para mi, mi esposa y mis dos hijos y empece a tachar en un calendario de bolsillo los días que me faltaban para el viaje, algo así como la "mocha" en el argot militar. Unas pocas semanas antes recibí la llamada de la directora de mercadeo del hotel la señorita LAURA BAUTISTA, la cual me dijo que ya no había vuelo Charter directo si no que tocaba ir hasta Cucuta en un vuelo, pasar por tierra a San Antonio y allí tomar otro vuelo a Isla Margarita, y que para tal peripecia turística se requería VISA, aunque me pareció muy molesta la situación mis ganas de viajar eran superiores a cualquier barrera que surgiera, así que reuní los mil y un documentos que exige la embajada de la hermana República Venezolana para dejarnos a nosotros los Colombianos pisar su tierra, requisitos tan exoticos como el certificado de domicilio, para el cual me toco sobornar a una secretaria de la alcaldía de mi localidad con una chocolatina (que pena con esa señora toco una chocolatina Italo, se merecía una Toblerone).
El caso es que le lleve personal mente los documentos a LAURA BAUTISTA, oh sorpresa era una de las modelos del stand de la feria de Acopi, muy linda para que, ....ella me los recibió muy atenta y me dijo que ellos hacían los tramites que tranquilo que apenas tuvieran todo en regla me llamaban y me daban los papeles para el viaje, adicional mente debía llevar la ultima parte del dinero pactado así que salí al cajero automático pues no recibían tarjeta débito. Aproveche para hacer otra diligencia ahí por el sector del carulla de la 85 y cuando fui a sacar el dinero del cajero....oh sorpresa numero dos LAURA Y HAMILTON muy pegaditos en un esquina, bueno eso tampoco es raro, que una joven modelo pase su tiempo con un tipo viejo y panzón con un reloj macizo de oro, es típico en nuestra sociedad, cierto?...No le di importancia me tome un juguito y fui a llevarle el dinero a LAURITA.
...Listo llego la fecha del viaje lo malo es que no me habían llamado, pensé (..."es que como somos tantos turistas fijo se les paso llamarme, pobre LAURITA, tener que llamar a 109 personas y tener contento a HAMILTON eso es mucho trabajo"...) así que fui hasta la oficina de HAMILTON BEACH RESORT (hay cerca del parque el virrey donde los muertos van y dan una vuelta antes de que los descubra la policía) a recoger mis documentos de viaje, aunque en el recorrido me puse a pensar ..."cuales documentos si nos vamos en grupo?, en fin allá me dirán como es la cosa". Pues la cosa es que cuando llegue me dijeron que el Hotel se había inundado y que había que aplazar el viaje dos semanas mientras lo ponían a la altura de los viajeros, que tranquilo que ya las visas estaban casi listas (eso es como que LAURA me diga que es casi virgen cierto?), en fin que en dos semana nos iríamos para Margarita. Pasaron las dos semanas y nada, no llamaron, no contestaban los teléfonos, entonces me fui para la oficina nuevamente, oh sorpresa, La oficina ya no estaba en ese edificio se habían ido debiéndole dinero al centro empresarial según manifestó el vigilante. Junto a mi una jauría de turistas en la misma situación que yo; ...-y a usted cuanto le tumbaron?- decía uno, -Huy seis melones contestaba otro-, -y a usted? - a mi como 12 palos- ...Yo Pensaba "siempre habrá mas marranos que uno".
El caso es que los señores de HAMILTON se desvanecieron, pero en su huida, dejaron rastros y logre encontrarlos en un stand en el centro comercial Centro Mayor, claro que la calidad de las modelos si había desmejorado notablemente, ya LAURA no estaba por ejemplo. Me llene de valor y me dirigí al coordinador del Stand, le dije - Necesito los datos de Hamilton o le armo un escandalo de proporciones bíblicas ya mismo- el tipo asustado sin saber que pasaba llamo a una tal LEIDY PARRA y me la puso al teléfono, ella me dijo que el Hotel lo había embargado el gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y que no sabia nada mas, que Hamilton se comunicaria con los damnificados de la venta de sus planes en unos días. Es decir el hotel estaba inundado, embargado, su dueño desaparecido y ellos seguían vendiendo planes a incautos soñadores como YO, el colmo!
Irónico como dijo alguna vez el concejal lustra botas de Bogota, me di a la tarea de buscar a HAMILTON siguiendo pistas que dejo plasmadas en el contrato y material publicitario, esta búsqueda me llevo a enterarme de que el Hotel Guadaira de Melgar tenia demandado al Señor Martinez, también me llevo a saber que el Hotel en Margarita si estaba ocupado por la guardia Venezolana pero porque llevaba varios meses baldío, también me entere de múltiples denuncias en Venezuela contra el señor MARTINEZ por estafa según consta en el diario EL SOL de Margarita. Lo mas increible es que finalmente lo encontré en una nueva oficina en el barrio Galerías de Bogotá, vendiendo planes gracias a su ultra moderno y ultra grande televisor, instalado en la nueva oficina....
Hasta ahí la primera parte, esperen la segunda, les prometo que es mas indignante que esta primera entrega, en todo caso si se encuentra con HAMILTON BEACH RESORT, No le vaya a comprar ningun plan!
EL ESCRIBIDOR